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viernes, 30 de diciembre de 2011

EL VIEJO, por Marisa Morganti

Marisa es una platense que emigró a Venezuela. Se nutrió de disciplinas como la danza, la arquitectura y la plástica. En su intensa vida hizo de todo: fue comparsa de opera y ballet, dictó clases de dibujo técnico, materiales para la construcción, diseños de arquitectura y urbanismo, historia del arte, plástica, física y danzas. Fue dibujante y  realizó montajes de ferias y exposiciones en la Universidad de Maracay. En la misma universidad fue relatora de noticias educativas. Tuvo un negocio de festejos y una compañía de remodelaciones y diseño.
En este momento se encuentra escribiendo, como ella dijo, "Mis sagas en retazos". Y en cuanto se anime y me lo envíe, publico alguno de sus poemas.
Muchas gracias, tocaya, por enviarme esta hermosa historia.


EL VIEJO

Quisiera comenzar como siempre  con aquello de…”Había una vez….”  como lo hacían  las  mamas o los abuelos :cuando nos rodeaban de amor con un cuento que nos transportaban con su  fantasía a maravillosos escenarios, aventuras, vuelos, amores…..

Había una vez……pero este?....este no es cuento!!!! Fue verdad!!!!!!!.Aunque usted no lo crea.

Estaba un muchachito correteando descalzo y feliz por las riberas del Orinoco con las greñitas al viento y su cuasi taparrabos,  Llevaba en su manito morena una lata, cuya tapa estaba desfloretada no con abrelatas sino a cuchillo nomás, en fin sin tapa, posiblemente de eso que llaman “petit poise”, arvejas, con un gigante verde musculoso estampado de lado, con algo de agua dentro además de un no se que cosa que se movía.

            Por allí estaba pasando un hombre muy tieso con su  testuz enhiesta, como si con ello quisiera imponer superioridad, autoridad y vender una imagen aristocrática, de alguien muy importante y mirando todo desde muy arriba, aunque en realidad era de poco tamaño físico pero de muchos aires de importancia; figúrense que con eeeeese calor cargaba traje con chaleco, camisa cuello palomita al almidón, sombrero bombin y bastón.

Se apuró el carricito a abordarlo y tragando saliva para juntar fuerzas y valor por osar ponerse en el camino de señor tan importante,  con la carita de medio lado, guiñando un ojo por el reflejo del sol en el agua del río y con una tímida sonrisita que le dejaba a la vista el tremendo portillo donde había desaparecido un pequeñito diente de leche; le ofreció estirando sus dos manitos, casi como una ofrenda el  contenido de la latita:,   “ceño …ceño ….por fa cómpreme este CAIMAN…..solamente le costara  una lochita….”

La verdad es que  el mentado caimán no parecía más que una escuálida lagartijita.

Al hombre le causo tanta risa el atrevimiento del chiquilín, que le dio su “lochita” y  se fue con tan original  adquisición para su casa. Se lo llevo a la esposa, esperando impresionarla y creyendo que ella se reiría de la tomadura de pelo que le había gastado el pillin; pero la sorpresa se la llevo el, por que la doña, que era llanera, lo recibió con entusiasmo y muerta de risa  confirmando que…”  SI es una cría de caimán”…..

Ella pequeñita también  y delgadita, como decía  el verso aquel….” Érase  la María flaca y aguda mujer que bien aguja pudo ser pues solo un ojo tenia…” en realidad a ella no le faltaba un ojo, pero era tan cortísima de vista que bien podía haberle faltado uno, Tal vez por eso seria que no midió la magnitud de la aventura en   la que se  metía…?

Le hizo una fuentecita y lo comenzó a criar. Lo bautizó VIEJO y…el viejo comenzó a crecer….y crecer….. yyyy crecer…..y lo siguió haciendo hasta los 5 m. que es el final del cuento



 En fin, sigamos con el... A medida que crecía había que irlo pasando de fuentecita a fuentezota, de fuentezota a estanquecito en el suelo del jardín para que pudiera hacer sus juegos y correrías;  y de estanquecito a estanquezote ¡!!!!!!. .

El VIEJO vivía en la casa criándose con dos niñitas y dos perritos y todo así en diminutivito, por que hasta su propietario  también era pequeñito, seria por eso que se ponía tan estirado y echado pa’ tras para sentirse mas grandecito; verán, a pesar de que su nombre civil y de pila era otro se auto bautizó Hércules y así creerse  mas grande, gratificado e importante.

La mama adoptiva del VIEJO lo consentia tanto que para que pudiera pasear  feliz y holgadamente por toooooda la casa, le hizo prolongar en vertical las patas de las camas y así no se topara con impedimentos molestos en sus incursiones nocturnas.
 En la oscuridad de los cuartos y las galerías se podía ver el brillo de dos luciérnagas rojiverdes que bamboleándose a un y otro lado, lenta y rítmicamente, atravesaban los espacios en el silencio de la noche. El era su mascota querida.

Las muchachas del vecindario hacían cola para  sobarle  el lomo duro, frío y escamoso  y pedirles que les consiguieran novios, mientras la mama le sujetaba la carota llena de dientes distrayéndolo, y así las asustadas aspirantes a novias no murieran de pánico, aunque  a el parecía que no le desagradaba la sobadera.

Cuando aparecía alguna vecina preguntando si habían visto su gato…..la mama sabia que tenia que poner cara de circunstancias y volar ha hacerle una gran arepa de sal de higuera, y metérsela en la bocota con una laaaaaarga paleta como las que se usan para meter el pan en el horno y así el Viejo  podría desocuparse de huesos y pelos; por que era mas que probable que había hipnotizado al pobre felino perdido, que seguramente había estado paseando por el filo de la medianera y si ¡!!! Había desaparecido pero dentro de las fauces del Viejo, pues el los bajaba de un solo  coletazo y eran recibidos por su gran  bocota abierta.

            Así pasaba feliz  la bucólica vida del Viejo, en la frescura solariega de su casa guayanesa entre sus remojadas en el gran  estanque y  sus súper siestotas a la sombra de las uñas de dantas, de  los  helechos colgados del gran mango, y de las glorietas de parchitas.
          De tanto en tanto y cuando se quedaba dormido con la boca abierta, algún caradura pajarito bajaba hasta sus dientes y se los limpiaba. El se hacia el loco, se quedaba quietito para no asustar al pajarito  y quedar con todo su restaurante pulcro.
           En todas las casas a las que llego, sus patrones le organizaban un patio similar y su mama lo malcriaba igual.

           Mientras tanto...…. seguía creciendo y del color verde grisáceo de niño grande con estrias dorsales negras, caracteristicas de su edad de mariposo, como se denominan a los caimanes infantiles, a fuerza de arepas de carne, algún reptil cazado a la carrera que surcaba el patio desprevenido, algun pezcadito quer le traian a la mama y muchas  veces pollo, iba aumentando tooodo su volumen, no solo su largo.
Así fue entrando en la adolescencia mientras iba cambiando de color y se tornaba amarillo ligeramente dorado, formándosele hermosas zonas más oscuras, sobre todo con manchas muy oscuras en la base de la cola, pero siempre conservo su barriguita  con un tierno color amarillo crema.

   Era  un integrante tan humanizado de esa familia que en una ocasión los dos perritos pomeraña con quien compartía su condición de mascota,  Pimpín y Pompon cometieron el atrevimiento de pasarles corriendo por encima del hocico. El entresueños vio un celaje y pensó “hhhmmmm comidita viva” y  ñaaammm! cazó al ultimo, pero  cuando su mama se percató le pego el grito…”Viejo… suéltalo.,..” y el como un niño bueno obedeciendo a la mama aflojo la bocota y Pompon salio corriendo ileso.

También sucedió ese mismo tipo de acontecimiento pero la carrerita la dieron las niñitas también!!!... zaasss! le cazo la pierna a la ultima que paso volando sobre su lomo., y recibió la firme orden de la mama…”Viejo …suéltala”. Y así lo hizo en el acto, aunque dejo una pequeña. cicatriz.
 Creo que lo que le pasaba al pobre viejo  era que soñaba con sus ríos, selvas, peces, patos, en fin con todo lo que  su conciencia  genética anhelaba, y todo lo que oliera a animalito cuando estaba dormido le rondaba el subconsciente.
  
Como su patrón era un funcionario del Benemérito para las aduanas, cada vez que era transferido, el VIEJO era transportado por barco metido o encerrado en un gran guacal y acompañado con su estanque y un cuidador que le mojaba el guacal para que no se resecara…
Así viajaba el Viejo escondido en su guacal.

Esta actividad generó un costumbrismo en el argot aduanero, pues las aeromozas cuando traían contrabanditos de vestidos, perfumes y lo pasaban escondidos en sus maletas de sobrecargos con  dobles fondo, lo definían como “pasar caimán”; de eso me entere sin conocer aun nada del Viejo, cuando una amiga que era azafata de Viasa me comento pesarosa, a su regreso de un viaje a Italia que no había podido “pasar caimán”… Allí supe de  que se trataba.. También fue de uso en el ámbito aduanero marítimo. Conocí la historia del Viejo unos 4 años después y entendí que el era con su vida nómada de aduana en aduana el que había hecho heredar esa costumbre.












Kaimaneros amigos de los 60’s
          

            Aclaremos no se referían, (sin saberlo por supuesto) a cualquier caimán sino al pobre y trajinado Viejo que como les cuento viajo del timbo al tambo, saliendo de una aduana  para entrar en otra durante mas de diez años de su vida.
            A mi amiga le conté años después más o menos esta historia  y creo que por lo fantástica no me la creyó mucho.
             Indudablemente   estas andanzas  de  tan singular  viajero no deben haberse registrado  como  tal  sino  que  es muy  posible  que  hayan  trascendido boca a boca  con  historias narradas por viejos trabajadores de las aduanas, pues es así como casi siempre nos llegan los cuentos realmente folklóricos de los pueblos .

 Siguió viajando unos años mas el Viejo pasando a escondidas por cada punto de aduanas,  hasta que su patrón fue cambiado de tareas y el Benemérito le “aconsejo”…. que le mandara al VIEJO a su zoológico por que era una F I E R A….. y las niñitas ya no eran tan niñitas y  a una de ellas, que sabemos le paso de un salto por encima del lomo, ya le había cazado una pierna , por lo tanto,… allá iría el VIEJO a dar a   Maracay, al zoológico del viejo Benemérito.

Hizo su uuuultimo viaje, el carguero atraco y llego a su uuuuultimo puerto, pasó escondido por su uuuuultima aduana;  seis hombres cargaron su guacal como un ataúd, lo pusieron en la chata de un viejo camioncito, que daba la impresión de ser un furgón de funeraria, y que de tanto  estar déle, que déle haciendo viajes al lado del mar estaba bastante oxidado. Así se lo llevaron en ese oxidado cortejo a su úuuultima morada como se hacen los viajes funerarios.

Arrancó y chaca…chaca…chaca…chaca….comenzó a subir su cuesta para atravesar la montaña. Allá lejos quedo SUUUU casa….muy lejos allende del mar de donde llego…y allí hubo mucha tristeza, se habían llevado a un miembro de la familia, a El lo amaban,  era parte de ellos, la mama, las niñas ya no tan niñas, Pimpín y Pompon…el vacio fue inmenso.

El Viejo llego al zoológico del otro viejo; ingresó sin ganas y se sumergió alli!! nuevo estanque....!!!!! desconocido…..!!!!!!otra casa…otro entorno….!!!!nooo..! No era suuuu hogar, no quiso salir mas ni volver a comer.

            Entonces llamaron  a su mama adoptiva  para que viniera  a ver que se podía hacer. Allá fue la mama a la carrera….  en su chaca chaca.  FORD T descapotado, viajando casi todo el día atravesando cañaverales, chupando tierra y con ese caloooor, corriendo por los bellos valles de Aragua
           Le hizo una gran arepa de carne molida, se remango el largo vestido y se metió en el costado del estanque y lo llamo…VIEJO….VIEJO …..y el VIEJO al escuchar la vos de su mama salio lentamente del agua, se hecho a sus pies  y ella  lo acarició con amor y el comió de su mano.
           Tal vez pensó que su mama lo había ido a rescatar, pero no ¡!!!!!!…...

Cuando se  despidieron regreso a su estanque desilusionado, triste y sin ganas, se metió  en el agua con sus largos 5 mts. y no salio nunca mas. Se dejo morir de tristeza, nostalgia y abandono
. Les  había regalado toda su vida, fueron unos cuantos años de experiencias jurasicas a toda una familia, vecinos, amigos y mascotas y ahora…que lo habían humanizado  de tal forma que había aprendido a  respetar, amar y extrañar; lo querían convertir con pega loca, así de un plumazo, en F I E R A…!!!!!.

Corolario: Por terrible,  feroz, cavernario y diferente aspecto que tenga cualquier criatura de este pícaro mundo, si se lo trata con amor y cuidado, dándole un lugar importante en nuestras vidas, como fue el Viejo en la vida de su mama, será nuestro amigo y compañero hasta la muerte.

No solo dejo imborrables recuerdos sino que se dio el lujo de dejar un costumbrismo que lo mantiene vivo en su país, cuando por las aduanas “PASAN  CAIMAN” y los que usan o usaron  esta costumbre se autodenominaron “Kaimaneros”.

Aclaremos, el Viejo no era cualquier caimán sino Cocodrilo del Orinoco llamado también  Caimán Llanero, su nombre científico COCODRILUS INTERMEDIUS, por eso su mamá siendo del mismo origen lo reconoció inmediatamente batiéndose en la latita de petit poise a pesar de ser tan pequeñito.
 Desafortunadamente están en grave peligro de extinción.. en el siglo pasado .se faenaban y exportaban  de 3.000 a 4.000  ¡!!!!…..pieles diarias….!!!!  por la desenfrenada codicia  de cazadores ilegales oportunistas.
Puede ser que queden unos 1.000.pero solo se han podido inventariar 272 . El Viejo solo tuvo tres etapas en su vida: nació, creció  y murió, no se reprodujo
Y.. amigos, colorin colorado este cuento parece acabado……

           
Muuuuuchos…años después, en una residencia geriátrica en Caracas, donde estaba viviendo mi mama y en la ocasión de estarle festejando su cumpleochentaños, una de las ex niñitas que  había dejado de serlo hacia  muuuuchos años tambien,y que era mi suegra, fue sorprendida por una simpática ancianita residente que la reconoció muerta de risa  por que ella “ era una de las muchachas “  que iban a pasarle la mano por el lomo al Viejo para que les consiguiera novio y mi suegra una de las niñas de la casa del caimán donde ella  asistía con otras amigas solteras…..ja…ja…ja..  Que pequeño es el mundo….no?…

Ahora si,  colorin colorado, este cuento si se ha acabado..                  

FIN

1 comentarios:

Osos dijo...

Bueno Mammmaaaaaaaaaaaa!!!, ahora si, cibernetica total!!!...jajajaja, te felicito por seguir aprendiendo y seguir siendo tu.....T.Q. Tu nena.